Category Archives: cuentos Suizos

La niña de la caja de cristal

En nuestro pueblo vivía una maravillosa y pequeña muchacha. Era tan delicada, que su preocupada madre la encerró en una caja de cristal. Esta caja debía proteger a la niña del viento y de la lluvia, de la enfermedad y de todo peligro. Ni el menor polvillo podías tocar su blanco vestido, ninguna palabrota ofender […]

El hada de los deseos

La pequeña Margarita estaba sentada junto al arroyuelo debajo de una florida mata de saúco. Las vacaciones, el verano, el resplandor del sol y el libro de cuentos sobre el regazo: esto constituía todo su paraíso. Pero allí, enfrente, en la casita, su madre tenía trabajo a manos llenas. Margarita contemplaba las luminosas olas, y […]

El anillito del elfo

Tirado sobre la polvorienta carretera, yacía un ramo de dorados “dientes de león”. Mucha gente pasaba por su lado sin fijarse en él. Algunos hasta le daban con el pie. Pero cuando Marlenchen lo vio dejó el pesado cesto en el suelo y levantó el ramo. Se dirigió con él al arroyuelo e hizo beber […]

El bosque de los cuentos

Érase una vez una pequeña chiquilla que importunaba a toda la gente para que le contaran un cuento. Importunaba a su madre, a su abuela, a su tía. Quienquiera que encontrara en su camino, tenía que contarle un cuento. Pero no todos se sentían dispuestos a ello. Todos se deshacían del pequeño espíritu importunador. Entonces […]

El agujero en la manga

El muchacho de quien hemos de contar ahora tenía un gran agujero en la manga. Esto le daba tanta vergüenza, que en la escuela no le era posible prestar en absoluto atención a las explicaciones del maestro. Su madre no podía remendárselo; trabajaba en casa de gente extraña. En su apuro se dirigió el chiquillo […]

La buena ardilla

Érase una vez un niño chiquitín. Este niño era solamente la mitad de grande de lo que eran los demás niños de su edad. Su padre le llamaba Lu: nombre bonito y breve. Su madre le llamaba Lulu. Su abuela, empero, que le quería de todo corazón y no se cansaba nunca de él, le […]

El caballito blanco Hühü

La abuela tenía un banquillo blanco, como un escabel, para poner los pies. Lo tenía en gran estima, y Hansli lo estimaba también: era su caballito blanco Hühü. Con él podía cabalgar alrededor de la mesa redonda, y, cuando la puerta de la habitación contigua estaba abierta, corría hasta delante de la cama de la […]

El patín de ruedas

Si se te ha metido algo en la cabeza, puedes empezar a sacártelo – le dijo una pobre viuda a su hijita. En efecto, a la niña se le había antojado tener patines, y era imposible apartarle de esta idea. – Zapatos nuevos necesitarías tú – le dijo la madre -, y yo también. ¡Fíjate! […]

Pimentilla en la ratonera

Pimentilla era el decimotercer hijo de un pobre zapatero. Era el más pequeño de todos los hermanos. Cuando los domingos se fatigaba demasiado durante el paseo y se quedaba rezagado, se lo metía el padre en su bota. Entonces podía mirar él hacia la caña de la bota y coger las briznas de hierba que […]

Federiquillo el mentiroso

El pequeño Federico era un hermoso chiquillo, de rizados cabellos; pero toda la gente de la aldea le llamaba siempre Federiquillo el Mentiroso. Cuando por la noche veía volar un murciélago, corría hacia su casa y gritaba: “¡He visto volar un dragón en persona!” Y, cuando había escardado un cuarto de hora en el jardín […]