Category Archives: Giovanni Boccaccio

Ciento por uno

No ha mucho tiempo, vivía en nuestra ciudad un franciscano que tenía el cargo de inquisidor general de la fe. A pesar de esforzarse por pasar por hombre muy santo y celoso de la religión cristiana, como es costumbre frecuente entre tales caballeros, era, sin embargo, mucho más aficionado a entender en la vida de […]

El campesino afortunado

Existe en nuestro país un monasterio de mujeres, célebre un tiempo por su santidad. No ha mucho tiempo que la comunidad se componía de ocho monjas, a más de la madre abadesa, teniendo en aquel entonces un huerto en extremo lindo y un hortelano excelente. Se le antojó un día al citado jardinero abandonar a […]

El velo de la abadesa

Existe en Lombardía un monasterio, famoso por su santidad y la austera regla que en él se observa. Una mujer, llamada Isabel, bella y de elevada estirpe, lo habitaba algún tiempo hacía, cuando cierto día fue a verla, desde la reja del locutorio, un pariente suyo, acompañado de un amigo, joven y arrogante mozo. Al […]

El jumento del padre Pedro

Había el año pasado, en Barletta, un sacerdote, llamado micer Juan de Barolo, cuyo beneficio no le bastaba para vivir; así que iba de un lado para otro, en las ferias de la Pulla, con un jumento cargado de mercaderías para venderlas. Recorriendo la comarca habíase encontrado con un tal Pedro, del pueblo de los […]

El falso Arcángel Gabriel

En otro tiempo, hubo en Imola un hombre de mala reputación, llamado Berto della Massa, con fama tal de trapacero y pícaro redomado, que nunca se daba crédito a lo que decía, y de haber sido capaz alguna vez de una buena acción, se le hubieran atribuido malos designios, a pesar de todo. Viendo que […]

El mechón de cabello

Agilulfo, monarca de los longobardos, estableció en Paria, ciudad de Lombardía, la base de su soberanía. Como sus antecesores, cogió por mujer a Tendelinga, viuda de Autari, también soberano de los longobardos. La señora era hermosísima, prudente y honrada, pero desafortunada en afectos. Y, yendo muy bien las cosas de los longobardos por la virtud […]

El cocinero Chichibio

Currado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, liberal y espléndido, y viviendo vida hidalga, halló siempre placer en los perros y en los pájaros, por no citar aquí otras de sus empresas de mayor monta. Pues bien; habiendo un día este caballero cazado con un halcón suyo una grulla cerca de Perétola […]

Anastasio

Había en Rávena, antigua ciudad de la Romaña, muchos gentiles hombres, entre los que se hallaba un mozo de nombre Anastasio degli Onesti, muy rico por herencia de su padre y de su tío. Y estando sin mujer, se enamoró de una hija de micer Pablo Traversari. Era la joven más noble que él, mas […]

Alibech o la nueva conversa

Vivía en otro tiempo en un pueblo de Berbería un hombre sumamente rico, que tenía, además de otros hijos, una niña joven, linda, muy agradable y mansa como un cordero. Llamábase Alibech, y era la delicia de su familia. No siendo cristiana y oyendo continuamente a los cristianos establecidos en su patria el elogio de […]

Meter el diablo en el infierno

En la ciudad de Cafsa, en Berbería, hubo hace tiempo un hombre riquísimo que, entre otros hijos, tenía una hijita hermosa y donosa cuyo nombre era Alibech; la cual, no siendo cristiana y oyendo a muchos cristianos que en la ciudad había alabar mucho la fe cristiana y el servicio de Dios, un día preguntó […]