El gato y las ratas

Había una casa invadida de ratas. Lo supo un gato y
se fue a ella, y poco a poco iba devorando las ratas.
Pero ellas, viendo que rápidamente eran cazadas,
decidieron guardarse en sus agujeros.

No pudiendo el gato alcanzarlas, ideó una trampa para que salieran. Trepó a lo alto de una viga, y colgado de ella se hizo el muerto. Pero una de las ratas se asomó, lo vio y le dijo:

— ¡Oye amiguito, aunque fueras un saco de harina,
no me acercaría a ti!

Los malvados, cuando no pueden dañar a sus víctimas directamente, buscan un atrayente truco para lograrlo. Cuídate siempre de lo que te ofrecen como muy lindo y atrayente.

Acerca del autor.
Esopo. (en griego antiguo Αἴσωπος, Aísōpos, latinizado Aesopus) se supone que fue un famoso escritor de fábulas.